La defensa de Cilia Flores presentó el miércoles 9 de septiembre un escrito formal ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, solicitando que la esposa de Nicolás Maduro pase a un régimen de arresto domiciliario debido a su delicado estado de salud.
La petición legal plantea que Flores sea recluida en una residencia privada bajo estrictas medidas de seguridad, que incluyen vigilancia de guardias armados las 24 horas a cargo de la empresa Guidepost Global, el uso de un grillete electrónico, la retención de su pasaporte y las llamadas intervenidas. Todo esto mientras se espera el inicio de su juicio, programado para el 1 de junio de 2027.
Los abogados argumentaron un notable deterioro físico de su representada, detallando una pérdida de más de 11 kilos de peso y problemas cardíacos graves —incluyendo un posible infarto leve no confirmado el pasado 29 de julio—. Sostienen que el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn no cuenta con las condiciones médicas adecuadas para su tratamiento.
Cilia Flores permanece detenida en Nueva York desde que ella y Maduro fueron detenidos en Caracas el pasado 3 de enero de 2026 por fuerzas estadounidenses, enfrentando cargos federales por conspiración para narcotráfico e importación de cocaína.





