Anzoátegui

Somos una bendición, escribe el obispo José Manuel Romero Barrios

Monseñor José Manuel Romero Barrios, obispo de la Diócesis de El Tigre. 

Celebramos la solemnidad de la Ascensión del Señor Jesús al cielo. Desaparece visiblemente del espacio y del tiempo de los seres humanos. Antes de hacerlo envía a sus discípulos para que lleven la Buena Nueva a todos los rincones de la tierra. Es el anuncio. Es la misión.

Acension – Giotto di Bondone (o simplemente Giotto) (Colle di Vignapiano, República de Florencia c. 1267-Florencia, 8 de enero de 1337) fue un pintor, muralista, escultor y arquitecto florentino de la Baja Edad Media, un autor del Trecento considerado uno de los iniciadores del movimiento renacentista en Italia.

Ante la pregunta de algunos discípulos ¿Es ahora cuando vas a restaurar el Reino de Israel? El Señor Jesús les responde señalando que lo importante no es cuándo sino que se hace necesario el espacio para el esfuerzo misionero y la acción del Espíritu Santo.

Ya no les acompañará como lo hizo por los caminos de Galilea. Estará con ellos dándoles la fuerza del Espíritu Santo para responder con creatividad a los que a lo largo de los tiempos aceptasen la Buena Noticia.

La comunidad eclesial, movida por el Espíritu, llegará por la red de caminos del imperio romano. Y lo hará porque se sumergió en el Espíritu. Es el soplo del Espíritu lo que habilita a la Iglesia a presentarse ante el mundo. Hoy las redes sociales pueden convertirse en una oportunidad o en un tropiezo según permitan a la persona abrirse a las necesidades de los demás o encerrarse en su mundo virtual.

Antes de su ascensión, el Señor Jesús hace el gesto de bendecir. Es el gesto que va a marcar el ser y el quehacer de sus discípulos. Serán los portadores de la cercanía de Dios para todos los hombres y mujeres.

La Buena Nueva sigue predicándose. A lo largo de los siglos ha nutrido la vida de personas y comunidades, ha generado dinamismos de luz y de progreso en tantos lugares llenándoles de la alegría de saber que Dios Padre desea y busca lo mejor para sus hijos e hijas.

Los hombres y mujeres de nuestro tiempo esperan por los portadores de la Buena Noticia. Los caminos y los escenarios se han multiplicado. Hoy hay nuevos areópagos. Se han multiplicado las ofertas. Hay “mercados de Dios”. ¿Sobra la propuesta cristiana?

Los discípulos y discípulas de hoy deben afrontar un mundo que sigue buscando caminos de amor y de verdad y que a la vez se muestra hostil, aparentemente nada ha cambiado ya que siguen actuando las potencias del mal, el sufrimiento, la muerte, el odio. Y nos toca anunciar que todo ha cambiado.

Hemos de afrontar un mundo con espacios hostiles llevando la paz, el amor y el perdón.

Y hemos de hacerlo revestidos con la “fuerza de lo alto” y de la alegría recibida también de lo alto.

02/05/19

                                                                              +José Manuel

 

Enviar un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top 10

  Subir